A la hora convenida

Muchos son los engranajes que mueven la historia y que no paran de girar.
Cada uno según su propio ritmo eterno, sin relación aparente con los demás, van desencadenando los acontecimientos, que se suceden en una suerte de caprichoso baile de casualidades…

Pero no debemos dejarnos confundir por esa aparente aleatoriedad. Y mucho menos confiar en la potestad humana de influir o de cambiar la sucesión de los sucesos. Ni individual ni colectivamente. Hacerlo sería de un narcisismo petulante e ingenuo.

A la hora convenida, en el futuro inmediato, una fuerza imparable va a colisionar con un muro indestructible en Cataluña. Nadie sabe lo que sucede en esas ocasiones, pero sí parece claro que la energía que se desprenda de esa tormenta perfecta nos abrasará a todos los que allí habitamos.

Y no podemos evitarlo.

La gran disyuntiva

  • adj. Que implica una relación excluyente entre dos elementos o tiene la capacidad de desunir o separar.
  • f. Alternativa entre dos posibilidades por una de las cuales hay que optar:

Se acerca el momento. Ya no es posible dar marcha atrás. Una tormenta perfecta ha evolucionado en Cataluña, alimentada por dos fenómenos opuestos que se retro-alimentan el uno al otro.

La tormenta perfecta, ya de forma ineludible, se dispone a descargar todo su potencial destructor sobre la convivencia pacífica de los habitantes de esta pequeña región: tanto los que se identifican como españoles, como los que se diferencian como catalanes. Y por supuesto, también sobre aquéllos cuyas necesidades vitales no les permiten ocuparse en preferencias identitarias.

Nadie lo reconoce todavía en público, pero esta tormenta no se despeja soplando. Y todos tendremos que decidir entre dos opciones nefastas que jamás hubiéramos deseado.

Ha llegado el momento de la gran disyuntiva.