Soledad

Si te encuentras con ella, no le ofrezcas resistencia. Déjala que te rodee, que te envuelva, que juegue contigo a su antojo como el viento hace con la arena. Si tienes suerte te abandonará, y tras su paso, igual que le ocurre a la duna, ya no volverás a ser el mismo.

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5 pensamientos en “Soledad

  1. …Y dice Emily Dickinson en su Soledad Sonora:

    De las almas creadas
    he elgido a una.
    Cuando aparte se archivan espíritu y sentido
    y el subterfugio acaba;
    cuando aquello que es y lo que fue
    intrínsecos, se yerguen, separados,
    y este drama fugaz de lo corpóreo
    se deshace hecho arena:
    cuando toda figura muestra su regio rostro
    y huye la niebla a golpe de cincel.
    He preferido contemplar el átomo
    a las gamas de arcilla.

    Inspirador post, gracias!

    • Pero la naturaleza continúa siendo extraña.
      Aquéllos que la citan más
      no han traspasado su casa hechizada,
      ni han simplificado su fantasma aún.
      Pena por los que no la conocen:
      se compadecen con el remordimiento
      de quienes la conocen, y la conocen menos
      cuanto más se le acercan.

      [Emily Dickinson]

      Gracias a tí por honrar este sitio con un poema de Dickinson.

  2. … y eso que estábamos ante la soledad.

    Creo que un Apóstol dijo:

    – Maestro cada día te admiro más por lo bien que te explicas…

    • En el chiste de Eugenio, San Pedro le contesta eso a Jesús tras uno de sus crípticos discursos: “Hoy me veis, mañana no me veréis, pero me volveréis a ver.”

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