Imagen fresca del estío

… busco en el archivo del agosto no acabado; reviso las fotografías guardadas en carpetas ordenadas por días que ya parecen lejanos; retoco defectos de exposición, motas de polvo, sujetos no deseados en el campo de visión.

Encuentro la imagen y disfruto recordando la hora (ya tardía) en la que  con trípode en mano, decidí mojarme el culo para hacer la foto.

Vuelvo a mirar la imagen y recuerdo a Darío, que cogido de la mano de su padre, resbalaba de piedra en piedra mientras avanzaban por el río buscando otro bonito rincón que inmortalizar; y escucho ladrar al Cep mientras intenta morder el agua…

Y me pregunto, volviendo a mirar la imagen ¿que coño hago aquí?

Así queeeeeeee, me largo a hacer fotos.

Deu.

Catalunya 2010-08-26

Alter ego


Con tanta cámara por todas partes, no se puede evitar la sensación de que te vigilan, de que saben lo que haces. Es como si te hubieran puesto un guardián que discretamente te acompaña allá donde vas.

Desgraciadamente, ese guardián (tu alter ego postmoderno), lejos de ser percibido como un ángel de la guarda que vela por tu seguridad, aparece como un terrible espectro espía, entrometido, y fisgón.

¿Será que no tenemos la conciencia tranquila? Yo más bien creo que nos resulta odioso porque intuimos que se alimenta de nuestra libertad.