Pared natural

Chateaubriand, al topar con una pared de roca en su Itinerario de París a Jerusalén…, escribió lo siguiente:

Viajero soy, cual el hijo de Ulises; y como él, prefiero las estériles rocas de mi patria a los más hermosos países.

Hoy, sin embargo, abundan quienes tienen la tendencia contraria; la de  denostar lo propio, lo que conocen bien, resaltando sus defectos y poniéndolo en desventajosa comparación con imágenes idealizadas de lo que viene de fuera, que normalmente desconocen, o que en el mejor de los casos, conocen sólo parcialmente.

 

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