La sombra

Cuando cometemos un error, éste nos persigue dondequiera que vayamos, como persigue la sombra al objeto que le da el sentido.

Cuanto más deseemos olvidar que lo cometimos, más implacable nos resultará su hueca presencia.

Pero… ¿acaso no resulta más bella la contemplación del objeto con su sombra? ¿Acaso no es la sombra una parte esencial del objeto? Pues por eso considero que los errores forman parte de nuestra propia miseria (o grandeza), y que lejos de olvidarlos, lo que debemos hacer es conservar su memoria, pues explican mucho de cómo somos.

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2 pensamientos en “La sombra

  1. Si…y yo pregunto: ¿Mira el cisne su sombra al volar para ver el mundo en su vuelo?

    Forjamos nuestro destino en el pasado, con todo nuestro pasado, aunque, como el cisne hay que mirar al futuro para Ver el Sentido del Viaje.

    Saludos.

    • Si el cisne, en su vuelo, se entretuviera en contemplar su sombra, seguramente no llegaría nunca al final de su viaje, tienes razón; posiblemente se estrellaría contra cualquier obstáculo. Aunque si se esforzara en no verla, correría el peligro de perder su rumbo, y de volar hacia el sol.

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