Indignados (historia de un desalojo)

Actitudes muy peligrosas de los manifestantes…

Armas de alto calibre destructivo…

Proclamas con obscenos insultos…

Preparados para atacar…

Cargando las armas…

Fuera de la plaza el ejercito se prepara para el ataque…

Preparando una patada…

Incitando a la revuelta…

Acechando a las autoridades…

Mucho más acecho…

Masa incontrolada se lanza contra la policia…

Sobre todo cuidado con los de las gafas, qué vienen preparados…

¡El de la cámara!!!

ATENCIÓN!!!, elemento muy subersivo…

¡¡¡¡¡¡ AL ATAQUEEEEEEEEE !!!! …

Mosso d’esquadra defendiendose de un encarnizado ataque…

Más defensa …

Más defensa …………………………………………….

¿Quien ha dicho que no hay balas suficientes?…

La masa cogiendo carrerilla…

Los “mossos” victoriosos dejan el campo de batalla a sus espaldas…

Más victoria !!!! …

La masa enardecida despide a sus salvadores, lanzando flores a su paso…

Está claro ¿No? …

Por si acaso…

Más claro todavía…

¡ Suerte que hay cámaras, que lo filman todo para los recuerdos !

Una vez restablecido el orden y el concierto, los viandantes se disponen a precticar su deporte preferido…

Hasta regresan los peregrinos…

Ventilador móvil para refrigerar a los viandantes, gran idea de nuestros gobernantes…

… y después de todo…

… por supuesto, volver a empezar.

Nota sobre las imágenes:
El orden de las imágenes es estrictamente cronológico y al margen de las posibles versiones, estas fotografías son un brevísimo resumen de lo acontecido esta mañana en Plaça de Catalunya.

MADRID (Reuters) – La intervención de los Mossos d’Esquadra en lo que calificó como un operativo de limpieza en la Plaza de Cataluña de Barcelona donde están acampados integrantes del movimiento 15-M se saldó el viernes con 121 heridos, entre ellos 37 agentes de la policía autonómica, según informaron las autoridades.
Cinco heridos graves en el Hospital Clínic

Doce días de acampada sin incidentes y cinco horas de presencia policial han bastado para  crear un espectáculo lamentable.

¿Cuantas horas cree esta gente que bastan, para generar unas consecuencias impredecibles?

Son incapaces  de mantener el orden, pues desconocen que el orden depende de nuestro sacrificio.

Indignados

No, no son las plegarias al viento de los templos tibetanos de Ladakh, son las quejas y peticiones de miles de indignados que lo único que pretenden es una sociedad más justa.

Siempre dijimos que las cosas no estaban bien y que habría que hacer algo para cambiarlas, pero el cobarde que nos habita no dejaba salir al valiente que llevamos dentro. Ahora un grupo de jovenes y no tan jovenes quieren que sus voces sean escuchadas en una sociedad sin valores y palabras vacías. Esperemos que el viento deposite en nosotros esos anhelos de cambio.

Indignados


En los estertores de la civilización, cuando el ciclo se acerca a su fin, puede ocurrir que de entre medio de las tinieblas surja de pronto un foco de esperanza.

Ese rayo de luz que se abre paso entre los omnipresentes nubarrones lo encarnan un puñado de jóvenes valientes, indignados por la hipocresía reinante y empujados por su propia precariedad y desesperanza.

Cuando todo parece ya perdido, esos valientes se atreven a soñar en voz alta y, como por arte de encantamiento, conectan con la (ya entregada) sociedad y consiguen despertarla, movilizarla, infundirle leves briznas de esperanza.

Ese rayo de esperanza, seguramente no podrá con las tinieblas que lo rodean, pero su aparición no habrá sido en vano. Cuando menos, habrá conseguido iluminar un poco la decadencia de la civilización, edulcorando así por unos instantes los sueños de quienes nos ha tocado vivirla.

Gracias, indignados.

Tinieblas

La imaginación desbordada lleva a veces al hombre a las más sublimes cotas del arte.

Esa imaginación, en otras ocasiones, le conduce sin remedio a los confines de la locura (arte y locura van a menudo de la mano).

Sin embargo, para la mayoría de los mortales, la modesta dosis de imaginación que sobrevive a la adolescencia no nos alcanza ni siquiera para interpretar la realidad, y nos obliga a vivir en un mundo de tinieblas, gobernado por estúpidos dogmas y lemas, cuya expresión escrita cabe en un tweet.

La fuerza del corazón

A veces la ilusión del niño transciende hasta el hombre.
Da fuerza a su corazón para que luche contra todos los convencionalismos que le rodean, contra las obligaciones impuestas, contra la moda o los clasicismos supuestamente ciertos.

Le da alas que le impulsan hacia una libertad que le permite bregar con el más arralado de los dioses y mostrar la potencia de su imaginación.

Alguno alcanza la excelencia y deja iconos a su paso dotados de “terribilitá“,  iconos de impertérrita mirada que observan a aquellos espíritus inconstantes de tierno corazón, como siguen el camino de sus deseos.

El imperio del corazón

Nada hay tan puro como el deseo de un niño, su ilusión sin mesura ante un muñeco en un escaparate…

Y nada tan sorprendente como su capacidad para olvidarlo y abandonarlo, sustituyéndolo por otro mejor, o simplemente más fresco…

Se trata, seguramente, del imperio del corazón.

Y es que a esas tiernas edades todo se hace con el corazón, que aún está sin encorsetar por las innumerables normas, barreras, frenos y cortapisas con que la sociedad acaba aplastando al individuo, precisamente para protegerse de él.