La fuerza del corazón

A veces la ilusión del niño transciende hasta el hombre.
Da fuerza a su corazón para que luche contra todos los convencionalismos que le rodean, contra las obligaciones impuestas, contra la moda o los clasicismos supuestamente ciertos.

Le da alas que le impulsan hacia una libertad que le permite bregar con el más arralado de los dioses y mostrar la potencia de su imaginación.

Alguno alcanza la excelencia y deja iconos a su paso dotados de “terribilitá“,  iconos de impertérrita mirada que observan a aquellos espíritus inconstantes de tierno corazón, como siguen el camino de sus deseos.

Anuncios

3 pensamientos en “La fuerza del corazón

  1. Ciertamente “terrible” el Moisés de Miguel Angel.

    Leyendo en Wikipedia a cerca de esta genial estatua he encontrado una anécdota mayor que me parece digna de ser reproducida aquí:

    La estatua se representa con cuernos en su cabeza. Se cree que esta característica procede de un error en la traducción por parte de San Jerónimo del capítulo del Éxodo, 34:29-35. En este texto, Moisés se caracteriza por tener karan ohr panav (“un rostro del que emanaban rayos de luz”), lo que San Jerónimo en la Vulgata tradujo por cornuta esset facies sua (“su rostro era cornudo”). El error en la traducción es posible debido a que la palabra “karan” en hebreo puede significar “rayo” o “cuerno”.

    Me parece muy curioso el “gazapo” que se coló nada menos que en “la Vulgata”, que es la traducción inicial de la Biblia al latín vulgar, y que a su vez se usa como fuente para la inmensa mayoría de las traducciones de la Biblia a todos los idiomas del mundo.

  2. Interesante comentario, me hace recordar lo del camello y el ojo de aguja.
    Al margen de ello, también se dice (pues existen estatuas de otros personajes con “cuernos”) qué era una forma de representar la iluminación que recibían de Dios.

    Existe otra anécdota referente a esta obra y Migel Angel.
    Dicen que el propio Miguel Angel, viendo su obra acabada con tal perfección, le dió un golpe de martillo y le preguntó ¿Porqué no hablas?
    La verdad es que observando su mirada, no me extraña.

  3. …Pues a mi me parece muy guapo…¿ Hacia donde está mirando?…¿Que piensa?…

    ¿ Existió su Dios porque él habló de Dios, o él existió porque su Dios habló a través de él?

    Sea comos sea, me sigue pareciendo muy guapo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s