Escapar de la tormenta

Tomada en diciembre de 2012 en el pirineo navarro

Aún con la que está cayendo, algunos pajarracos parece que se las apañan para esquivar el agua en plena tormenta.

Su negro plumaje tiene una cobertura especial que impide que se empapen de la miseria que todo lo anega.

No importa cuánto se les salpique, el botín de sus estafas suele encontrar su vía hacia la prometedora luz de una amnistía fiscal, o hacia el cálido chollo de un indulto obsceno.

Y mientras tanto, … el resto de los mortales, roto nuestro sueño de bienestar, volvemos a hundirnos en el pobre barro del que creíamos haber escapado.