Els nois d’història

Obra de teatro: "Els nois d'Història", con Joan Vallés en el papel protagonista

Como seguramente muchas otras personas en este país decadente, Joan le va robando tiempo cada día a su profesión y a su familia (que le apoya) para perseguir su vocación de actor, y ensayar y ensayar su próximo papel, que algún día tendrá ocasión de representar en público en tan sólo tres funciones, en un modesto teatro de barrio, que apenas reunirá en total a unos trescientos espectadores contando familiares y amigos.

El otro día tuve ocasión de ver a Joan en una de esa escasas representaciones. La obra era una adaptación por la directora Natalia Bernat del original “The history boys (Alan Bennett)“, y el elenco lo componían los actores y actrices del Grup de teatre “El Centre” en el barrio de Gracia de Barcelona.

Y tengo que decir que disfruté como un enano de aquella función. Por humildes que fueran las condiciones, lograron transmitir perfectamente el espíritu de la obra, con momentos de gran tensión interpretativa, que a veces no encuentro en representaciones de teatro profesional.

Joan bordó el papel de “Héctor”, un viejo profesor un tanto excéntrico y anacrónico que apuesta por formar a sus alumnos enseñándoles a pensar, preparándoles para actuar en la vida, y se enfrenta así al sistema pedagógico convencional, más pragmático y partidario de la memorización. La excentricidad de “Héctor” le lleva a abusar en ocasiones de sus alumnos, aunque éstos le quieren y se lo toleran. Al conocerse los abusos, “Héctor” es despedido, aunque no inmediatamente, y le toca (durante lo que queda de curso) contrastar sus métodos con los de un joven profesor, fichado a propósito para mejorar las notas de los alumnos en los exámenes de acceso a Oxford y a Cambridge.

Gracias, Joan, por demostrarnos una vez más que se puede llegar a lo más alto en una disciplina sin la concurrencia de grandes medios, y sin necesidad de dedicarse a ello profesionalmente.

Clematis vitalba

Tomada en los bosques del pirineo navarro, el 6 de diciembre de 2012

Yo sé cómo añoramos escaparnos volando a reinos más maravillosos, pero, hermanos del mundo humano: cumplamos primero con nuestros deberes, e incluso no sólo nuestros deberes, sino también nuestros placeres; y de esa forma, quizás podamos embellecer los lugares donde vivimos y luchar por hacerlos hermosos. Yo me esfuerzo por embellecer los setos y los cercos para que puedan llamarme “La Alegría de los viajeros”.

Edward Bach