Explosiones de codicia

Sala oval del palacio de Montjuich, 11-05-2013El palacio de Montjuich (yo no lo sabía) fue construido con motivo de la exposición internacional de 1929 de Barcelona.

Lo considero un magnífico ejemplo de malversación del dinero de los ciudadanos, burla del sudor de los que pagamos impuestos, y al servicio exclusivo de la propaganda del poder.

A 1929 (año de la mencionada exposición) también se le recuerda por el famoso “Crack” que lleva su nombre, y que fue el inicio de la “Gran Depresión” del siglo XX.

No puedo evitar los paralelismos con la actual crisis (a la que llaman “Gran Recesión”), que tuvo su propio “Crack” en 2008 con la quiebra de Lehman Brothers, y que (no se si por casualidad) también ha venido precedida por innumerables obras faraónicas, con cargo al dinero de los ciudadanos y de utilidad pública más que dudosa.

Hoy, 80 años después de la explosión de codicia de 1929, los 2300 metros cuadrados sin ni una columna de la sala oval del Palacio de Montjuich no sirven para casi nada (aparte de para provocar la admiración de algún turista de vez en cuando).

Quizás no sea descabellado pensar que, pasados 80 años de la explosión de codicia de nuestros días, los miles de kilómetros de líneas de AVE infrautilizados sean convertidos en simples “Vías Verdes” para el tranquilo disfrute en bicicleta por parte de algún turista del futuro (bonito destino para los miles de millones de euros de todos nosotros enterrados en el proyecto).

Oda a la primavera

Flores silvestres en los alrededores de Camarles (30-03-2013)

Primavera,
muchacha,
te esperaba!
Toma esta escoba y barre
el mundo.
Limpia
con este trapo
las fronteras,
sopla
los techos de los hombres,
escarba
el oro
acumulado
y reparte
los bienes
escondidos,
ayúdame
cuando
ya
el
hombre
esté libre
de miseria,
polvo,
harapos,
deudas,
llagas y
dolores.

Extracto de “Oda a la primavera”. Pablo Neruda,