Narcisismo colectivo

Narciso se embelesa contemplando su propia imagen reflejada en el agua.

Se queda ahí, incapaz de alcanzar lo que ve, porque si se acerca más, el contacto con el agua destruye la mágica belleza del reflejo. Pero tampoco puede alejarse, prisionero como está del amor por su propia persona.

Aplicado a los pueblos, el narcisismo colectivo consiste en la idealización de unos rasgos identitarios por contraposición a otros parecidos. Los pueblos narcisistas profundizan en sus diferencias con el resto, en lugar de suavizarlas. La autocomplacencia de este tipo de sociedades aumenta cuando aumentan sus diferencias con los demás, y por eso muchas veces llegan a fabricar sus rasgos diferenciales hasta la paranoia, cultivando el desprecio hacia los que no son como ellos.

Lo que pasa es que, como le ocurre a Narciso con su propia imagen, los pueblos narcisistas tampoco pueden prescindir de aquello de lo que pretenden diferenciarse; ya que en el fondo, ha acabado por convertirse en su razón de ser, aquello que los mantiene unidos.

Como dijo Sigmund Freud en “La civilización y sus descontentos”:

Es posible reunir a un considerable número de gente en amor mutuo, siempre que haya otra gente dejada fuera para recibir las manifestaciones de su agresividad.

Feliz jornada de reflexión y suerte a todos mañana en en las urnas!