El secreto de la flor

Tomada el 12 de mayo de 2013 cerca del pueblo de Orrius (Barcelona)


Cada flor tiene un secreto
que no debe descubrir,
hasta que pasen los vientos
que la quieren destruir.
La flor sabe que se muere
pero, antes de morir,
quiere dejar en el aire
la razón de su mensaje
y el sentido de vivir.

Es la verdad de la tierra,
el sonido de su voz,
que le da gracias al sol
por mandarle su calor
en todas las primaveras.
Aunque más tarde la hiera,
quemándole, con su ardor,
el regalo de su amor
y la herida que le hiciera.

Y, aunque ella no quisiera,
el sol espera con dolor
a que la flor se le muera.

Mercedes López Carril

Oda a la primavera

Flores silvestres en los alrededores de Camarles (30-03-2013)

Primavera,
muchacha,
te esperaba!
Toma esta escoba y barre
el mundo.
Limpia
con este trapo
las fronteras,
sopla
los techos de los hombres,
escarba
el oro
acumulado
y reparte
los bienes
escondidos,
ayúdame
cuando
ya
el
hombre
esté libre
de miseria,
polvo,
harapos,
deudas,
llagas y
dolores.

Extracto de “Oda a la primavera”. Pablo Neruda,

Corazón de cuarentón

Duro como lo más duro,
envuelto de frío invierno,
aún vibra con suave ritmo
y marca el paso del tiempo.
Secas venas lo recorren,
que ayer transportaron vida,
fabricaron ilusiones,
e inocencia sin medida.
Sobrevive a contrapelo
en el medio del pantano
en que se refleja el mundo,
cada vez menos humano …
Hoy es de cristal de roca
lo que en tiempos fue de carne,
¡Pero aún le sobran ganas
de teñir todo de sangre!

Como el viento de la montaña

Ladera arriba, montaña abajo,
vuela seco el viento infiel
sin demorarse en su camino
y sin apartarse de él.
Acaricia las agujas del pino
y, con un fino manto de seda,
lo despierta de su letargo
y le trae la primavera.
Va de la luz a la sombra
y en la sombra la luz ha de ver.
!Qué libre se siente el viento
sin tener que obedecer!
Yo quiero ser como el viento,
cómplice de la montaña,
y volar por sus vericuetos
hacia donde me dé la gana.

Añisclo

El sol apenas penetra
en lo hondo del barranco,
tan alta queda la brecha
que separa los dos lados.
Los abedules entre sí,
los fresnos contra las hayas,
todos luchan por la luz,
nadie tira la toalla.
A un lado la roca viva,
al otro vive su sombra.
Y en medio se representa
la más dramática obra.
Volverán todos a la batalla,
la vida por todo premio,
como manda la ley de la selva,
cuando termine el invierno.