A vista de pájaro

¡Qué suerte tienen los pájaros, que se  mezclan con el viento y se codean con las nubes!

¡Qué suerte tienen al contemplar desde arriba las montañas!

Los mayores colosos de roca no son para ellos sino meros accidentes en su camino; simples posaderos desde donde observar el ajetreo de los hombres que, visto desde arriba, debe parecer ridículo e incomprensible.