Quimera

Algunos afortunados quisieran salir de las tinieblas y se han propuesto alcanzar el sol.

Llevan tiempo tras esa quimera, pero ellos son tozudos, pacientes, y no escatiman esfuerzos.

Al principio su camino era tortuoso, plagado de curvas, con momentos en los que se acercaban, y otros en los que se alejaban claramente de su objetivo.

Pero de repente, parece que por fin el camino se endereza. Creen haber entrado en la recta final. Quizás han encontrado un atajo definitivo, una piedra angular, capaz de vencer todos los obstáculos y simplificar por fin su hoja de ruta… quién sabe.

Yo sólo espero que no se abrasen por el camino, y a ser posible, que la vergüenza no les impida seguir adelante cuando, por fin, tomen conciencia de su egoísmo.

Nostalgia


Revisando el archivo de mis primeras fotos, descubro mucho más que fotografías: descubro mis recuerdos de aquellos años.

Recuerdo los momentos pasados en la montaña con mis amigos, cámara en mano.

Recuerdo los olores a romero y a tojo, arrastrados por la brisa ladera abajo, hacia nosotros.

Incluso me parece oír, como si lo tuviese ahora al lado,  el líquido rumor del arroyo que se apresura a pasar por el Barranco del Estrecho, entre los pueblos de Cuevas de Cañart y Ladruñán, en la comarca turolense del Maestrazgo.

Recuerdo que, tras las crestas de la montaña, luchaba por asomar el sol que, aunque todavía oculto, ya dejaba patente su fuerza, abrasando sin piedad una despistada nubecilla que había olvidado disolverse aquella mañana…