Equilibrio de azules y blancos

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Populismo

Con la luz adecuada, los objetos más cotidianos pueden adoptar una forma amenazadora.

De la misma manera, una situación económica de depresión galopante puede convertir a tu vecino de siempre en enemigo acérrimo, poco menos que en ladrón, en expoliador de lo que te corresponde, en tu carcelero, y en la causa última de todos tus males.

Si eso te ocurriera, no dudes en reclamar tu independencia. Debes deshacerte cuanto antes de tu vecino chupóptero… o de tu líder manipulador.

Añisclo

El sol apenas penetra
en lo hondo del barranco,
tan alta queda la brecha
que separa los dos lados.
Los abedules entre sí,
los fresnos contra las hayas,
todos luchan por la luz,
nadie tira la toalla.
A un lado la roca viva,
al otro vive su sombra.
Y en medio se representa
la más dramática obra.
Volverán todos a la batalla,
la vida por todo premio,
como manda la ley de la selva,
cuando termine el invierno.

Casas de piedra seca

Todas las casas son ojos
que resplandecen y acechan.

Todas las casas son bocas
que escupen, muerden y besan.

Todas las casas son brazos
que se empujan y se estrechan.

De todas las casas salen
soplos de sombra y de selva.

En todas hay un clamor
de sangres insatisfechas.

Y a un grito todas las casas
se asaltan y se despueblan.

Y a un grito, todas se aplacan,
y se fecundan, y esperan.

Miguel Hernández

Del 15M al 15O: Seguimos indignados

Un testimonio personal  de lo que pudimos ver en la manifestación de los indignados el 15 de Octubre en Barcelona.

Sin miedo a caer. Están asegurados.

 

Perseguidos por su propia sombra

 

Luchando por un mundo mejor para nuestros hijos

 

Utópicos, porque la utopía es el motor del cambio.

 

Una foto para el recuerdo

 

Y recordad: Ya no vale eso de “Es lo que hay”!

Iluminado

– Vaya desdicha la nuestra, toda la vida colgados en esta mugrienta pared, soportando el pestilente moho de los siglos y la carga de nuestras humillantes cornamentas!

– Al contrario! Debemos sentirnos afortunados de morar en tan noble atalaya, ya que nos permite contemplar, sin temor a contagiarnos, el mísero ajetreo de los mortales que por debajo deambulan.

– Puede ser, pero a mi esto de la eternidad me está empezando a parecer anodino, y a veces pienso que estaría bien conocer la Prisa. Seguro que toda esa gente, en la certeza de su próxima muerte, encuentra un sentido pleno para sus ajetreos.

– Esa pobre gente ni siquiera entiende su propia finitud. Ni siquiera sospecha la estupidez de sus preocupaciones. Flota ignorante entre las paradojas de su mundo, y en vano intenta medrar, trascender su propia muerte, incluso sacrificando el disfrute de su efímera existencia.

La sombra

Cuando cometemos un error, éste nos persigue dondequiera que vayamos, como persigue la sombra al objeto que le da el sentido.

Cuanto más deseemos olvidar que lo cometimos, más implacable nos resultará su hueca presencia.

Pero… ¿acaso no resulta más bella la contemplación del objeto con su sombra? ¿Acaso no es la sombra una parte esencial del objeto? Pues por eso considero que los errores forman parte de nuestra propia miseria (o grandeza), y que lejos de olvidarlos, lo que debemos hacer es conservar su memoria, pues explican mucho de cómo somos.